La perícopa nunca fue leída como una parte de la lección de Pentecostés (Juan 7:37-8:12), pero fue reservado para los festivales de los santos tales como Teodora, en septiembre 18, o Pelagia, en octubre 8. 8:6 Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Pero Jesús, inclinado hacia el suelo, escribía en tierra con el dedo. [15]​, Según Henry Alford y Scrivener, el pasaje fue agregado por Juan en una segunda edición del Evangelio junto con 5:3.4 y el capítulo 21. 01/02/2018. Existe un pasaje muy certero de la pericope adulterae en Didascalia apostolorum en siríaco del siglo III, aunque sin citar al Evangelio de Juan. En principio es él quien pasea y coquetea con la ocasión acercándose a su casa. 8:11 – τουτο δε ειπαν πειραζοντες αυτον ινα εχωσιν κατηγοριαν κατ αυτου – M. Ciertas personas de poca fe, o más bien enemigos de la verdadera fe, por temor a, supongo, que a sus esposas se les deba dar la impunidad en el pecado, removieron de sus manuscritos la ley del Señor del perdón a la adúltera, como si él hubiera dicho "No peques más", y así concedido permiso para pecar. 3.39), argumentó que esta sección originalmente fue parte de Papías' en Interpretaciones de los Dichos del Señor y la incluyó en su colección de los fragmentos de Papías'. (Jn 8:1-11) "Cada uno se fue a su casa; y Jesús se fue al monte de los Olivos. 53 Cada uno se fue a su casa; 8 y Jesús se fue al monte de los Olivos. Sin embargo la epístola cita a partir de los escritos del siglo VIII y no se considera genuina.[11]​. En la antigua Palestina, la gente llevaba sandalias y, al andar por caminos polvorientos, los pies se ensuciaban y se calentaban. Vol II: Basilica – Chambers, I. Greek Version 1. La Escritura en Juan 8:6, en el contexto de la mujer sorprendida en adulterio, dice: "Mas esto decían tentándole, para poder acusarle. Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. El primer manuscrito en griego que llegó a nuestros días y que contiene esa perícopa es el Códice de Beza en bilingüe griego/latín, de finales del siglo IV a principios del siglo V. También es el manuscrito sobreviviente en latín más antiguo que lo contiene; 17 de los 23 manuscritos de Juan 7-8 contienen al menos parte de la perícopa. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, Esto es confirmado por algunos de los padres latinos de los siglos IV y V, incluyendo a Ambrosio de Milán y a Agustín de Hipona. Leather Black Ind. 9 Pero ellos, al oír esto, acusados por su conciencia, salían uno a uno, comenzando desde los más viejos hasta los postreros; y quedó solo Jesús, y la mujer que estaba en medio. La mujer adúltera - Juan 8:1-11. Creo que se relaciona con lo dicho por el profeta Jeremías, en … [cita requerida]. In this case a deference to the most ancient authorities, as well as a consideration of internal evidence, might seem to involve immediate loss. Lo hace de noche, en el anonimato de las sombras. Biblia cristiana > Nuevo Testamento > Evangelios > San Juan > La mujer adúltera (43:7:53 - 43:8:11). Como un resultado, basado en la mención de Eusebio, que los escritos de Papías contenían una historia "sobre una mujer falsamente acusada ante el Señor de muchos pecados" (H.E. hace referencia a una historia de Jesús y una mujer "acusada de muchos pecados", tal como se encuentra en el Evangelio de los Hebreos, la cual bien podría referirse a este pasaje. 8 E inclinándose de nuevo hacia el suelo, siguió escribiendo en tierra. La mujer adúltera - Cada uno se fue a su casa; y Jesús se fue al monte de los Olivos. Y el rastro del hombre en la doncella. 8:10 – και μηδενα θασαμενος πλην της γυναικος – K «Recent and Previous Research on the. [18]​ Ellos afirman que hay puntos de similitud entre el estilo de la perícopa y el estilo del resto del evangelio. La pericope adulterae o perícopa de la adúltera es un nombre tradicional para un pasaje famoso (perícopa) sobre Jesús y la mujer sorprendida en adulterio correspondiente a los versículos 7:53-8:11 del Evangelio de Juan. Lo he sabido desde siempre, desde que escuché el Evangelio de hoy, el de la mujer adúltera.